Fotografía de Pedro Gramegna

 

Señora Decana de la Facultad de Artes Clara Luz Cárdenas, Director de la Escuela de Pregrado de la Facultad de Artes Nelson Plaza, Director de Extensión y Comunicaciones de la Facultad de artes Luis Orlandini, Autoridades departamentales y Jefes de Carrera del DETUCH, Académicos y Estudiantes: 

Cinco de los siete diseñadores teatrales recién egresados el pasado año 2017, por medio de esta declaración pública, queremos manifestar nuestra molestia y preocupaciones y hacer un llamado de atención sobre el lamentable desarrollo de los hechos que acontecen en este momento dentro del Departamento de Teatro de la Universidad de Chile, y que tienen directa relación con la utilización no autorizada de nuestro trabajo realizado para el montaje de egreso pero, de mayor relevancia aún, quisiéramos que esta declaración pública sirva de precedente y de alerta frente a faltas graves a la ética que se están cometiendo en un espacio de formación profesional avaladas en un tecnicismo por parte de las autoridades del Departamento. 

Durante el segundo semestre del 2017, el cuarto año de la Licenciatura en Artes con mención en Diseño Teatral hizo el diseño del montaje de egreso de las dos Licenciaturas, “Ross y Guil”, dirigido por Cristián Keim y que se presentó durante diciembre del mismo año en el Teatro Antonio Varas. Esto como parte del taller de Puesta en Escena IV. 

Durante el proceso enfrentamos diversas complicaciones con Cristian Keim, siendo la prepotencia en el trato y la falta de respeto del Director frente a nuestro trabajo una constante que se vio acentuada en los últimos días del montaje, pasando por alto la planificación y decisiones de los Diseñadores responsables, a pesar de los problemas que aquello acarreó al montaje. A pesar de esto, logramos realizar casi la totalidad de nuestra propuesta de diseño, de la cual nos sentimos muy satisfechos tanto por el resultado profesional como por los comentarios de los espectadores y colegas que vieron el montaje. A pesar de aquello, nuestra conclusión respecto al proceso vivido con el Director fue negativa: no compartimos el trato hacia nuestro trabajo considerando que se trataba de un proceso pedagógico, propiciando entre estudiantes un tipo de teatro obsoleto con el que no estamos de acuerdo. Esto fue discutido ampliamente entre nosotros y con la comisión evaluadora de nuestro Egreso en la sesión de críticas y evaluación final, en la que se encontraba presente el Jefe de Carrera de Diseño Teatral. 

Tres meses después, y por terceras personas, nos hemos enterado que Cristián Keim está actualmente llevando a cabo ensayos desde enero del 2018 con parte del elenco original para llevar a México una adaptación del montaje de egreso que sería presentada en un Festival de carácter Universitario. Para ello habría elegido unilateralmente a un compañero y colega para que se hiciera cargo de la adaptación del diseño escénico de este remontaje. Todo esto sin informar ni invitar al equipo responsable. Para esta adaptación, serían utilizados los vestuarios, elementos escenográficos y de iluminación que fueron diseñados y realizados por los siete diseñadores recién egresados durante el semestre pasado. Enterados de esto, los cinco egresados firmantes convocamos el 26 de marzo a una reunión de carácter urgente a todos los implicados para que se nos explicara claramente esto y para manifestar expresamente nuestro desacuerdo frente a la utilización no autorizada de nuestro diseño y a las decisiones a puertas cerradas del Director Criastian Keim en conjunto con las autoridades Departamentales en torno a esta actividad que a la fecha no ha sido oficialmente expuesta a la comunidad. 

En dicha reunión realizada el 2 de abril, se encontraban presentes Hiranio Chávez, Director del Departamento, Camilo Rossel, Subdirector del Departamento, Cristian Keim, Director del montaje de egreso y jefe de carrera de Actuación y Ricardo Romero, Jefe de Carrera de Diseño Teatral y cuatro de los siete diseñadores involucrados. Se expuso nuestra molestia y nuestra preocupación sobre el proceder del caso a lo que la Dirección Departamental procedió a pedir las disculpas correspondientes e indicarnos que esta fue una invitación como otras que habitualmente llegan al Departamento, pero que en esta oportunidad se había determinado enviar el egreso por ser un trabajo que representaría a los estudiantes recién egresados del DETUCH, por lo que en mayo viajaría el Director del montaje más una selección de actores y un diseñador; la elección del diseñador corrió por cuenta de Cristián Keim y fue rectificada por Ricardo Romero. Aclaramos que no tenemos problema alguno con la elección de nuestro compañero, sin embargo desconocemos los criterios y necesidades bajo los cuales fue realizada esta decisión tan arbitraria, considerando que es bajo su responsabilidad y criterio que el trabajo colectivo de otros 6 diseñadores sería adaptado, sin incluirlos en aquel proceso. 

Las autoridades departamentales presentes en la reunión compartieron las disculpas excusándose en que “no habrían reparado” en la necesidad y la importancia de informar al equipo responsable sobre esta actividad, pero que sin embargo (y acá viene nuestra mayor preocupación) no necesitarían de autorización ni consentimiento para utilizar nuestro trabajo, ya que este tendría “libertad de uso” por ser propiedad de la Universidad y los creadores intelectuales y materiales de éste no tendríamos derecho a reclamar la propiedad sobre nuestro trabajo, por lo que esta actividad será llevada a cabo a pesar de nuestra expresa negativa y desacuerdo. Todo esto amparado en un supuesto artículo presente en el reglamento interno de la Universidad de Chile, el cual Camilo Rossel (principal defensor de aquello) no ha sido capaz de mostrarnos hasta el día de hoy a los presentes en aquella reunión. 

Según Camilo Rossel y los demás académicos presentes en esa reunión, existiría un artículo en el reglamento interno de la U. de Chile en el cual estaría explícitamente indicado que los estudiantes no podemos reclamar derechos de propiedad intelectual sobre ninguna de nuestras creaciones ocurridas durante nuestro tiempo en pregrado (no se refirió al caso de los practicantes, tesistas, magísteres, etc) por tratarse de procesos pedagógicos que los desacreditarían como creaciones de carácter profesional. Según ellos, todo trabajo realizado por un estudiante dentro de la Universidad, tiene automáticamente libertad de derechos de uso tanto para los académicos como para las autoridades departamentales, de extensión, etc, quienes tendrían la facultad de utilizarlos sin necesidad de informar al estudiante responsable ni que este dé su consentimiento. 

Tenemos nuestras razones para cuestionar la existencia de este artículo (puesto que no hemos encontrado dicho artículo, ni hemos firmado ningún documento en el que le cedemos a la Universidad los derechos de nuestro trabajo) y por ello estamos siendo asesorados por abogados y por algunos representantes de la FECH, para que nos guíen en esclarecer estas dudas. Sin embargo, lo que en este momento más nos preocupa es la tremenda falta a la ética que se está dando en el DETUCH. La Universidad es un espacio de formación profesional, investigación y discusión, en el cual el respeto a las ideas, a la creación y al trabajo propio y de los demás es fundamental. No podemos concebir que, amparados en un tecnicismo, académicos del Departamento estén utilizando el trabajo de estudiantes recién egresados que no han sido informados, ni invitados a participar de esta “adaptación” y que expresamente han manifestado su desacuerdo, así como tampoco podemos entender que actitudes como ésta sean apoyadas y respaldadas tanto por el Director, como por el Subdirector y por ambos Jefes de Carrera. 

Acá se ha cometido una falta de carácter ético; en un espacio de formación profesional se está justificando la utilización no autorizada de la creación de estudiantes en el proyecto de un académico, amparados en un tecnicismo. 

A la fecha, esta actividad a cargo de Cristián Keim va a seguir siendo realizada, apoyada por las autoridades Departamentales, a pesar de nuestra negativa. Ciertamente nosotros creemos que esto debiera ser un llamado de atención y marcar un precedente para las futuras generaciones y para aquellos actualmente cursando el Pregrado. Si es que esas son las condiciones, a todos se nos debiera informar clara y explícitamente dicha información desde el minuto en que iniciamos nuestro paso por la Universidad. En estos momento cabe preguntarse, ¿somos dueños de nuestras creaciones?, ¿de qué manera podemos proteger nuestro trabajo como creadores para que no sea utilizado sin autorización por un académico?, ante este panorama ¿podemos exigirle a un profesor o a una comisión que firme una declaración simple en la que indiquen que no harán uso de nuestro trabajo y, en caso de que no la firme, negarnos a exponerlo?. 

Consideramos sumamente urgente un debate abierto entre la comunidad, con los colegas y estudiantes sobre estas graves problemáticas en torno a nuestra formación profesional. 

 

Pedro Gramegna, Constanza Figueroa, Rayen Morales, Carolina Poblete y Javiera Olivares

Diseñadores teatrales de la Universidad de Chile.

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