Editorial RBP edición #84

Se burlaron de nosotros porque no nos volvía locos correr tras una pelota; cuando en los recreos nos juntábamos con el grupo de las niñas o cuando nuestra voz sonaba más aguda de lo impuesto como "correcto". Hemos sorteado un camino donde resistir es parte de la rutina diaria y por esto, urge la articulación contra la violencia heteropatriarcal que se ha instalado de mano de discursos conservadores y de extrema derecha.

Es preocupante ver que el debate presidencial y parlamentario de cara a las Elecciones ha puesto el foco en si las colas deberíamos poder casarnos o no, o si somos aptos o aptas para criar niños/as, cuando leyes como la de identidad de género lleva años estancada en sus trámites legislativo, al mismo tiempo que la Ley Antidiscriminación sigue funcionando a medias tras seis años de su implementación.

Hemos crecido viendo cómo las injusticias son cada vez más crueles y se materializan en brutales asesinatos a compañeros y compañeras que han decidido vivir la vida tal cual la sienten. Ante estas situaciones de violencia sistemática, hacer oídos sordos no es una opción.

Hace pocos meses, un bus naranjo movilizado por el odio nos demostraba que Chile sigue siendo homofóbico, transfóbico y machista, mientras los discursos y visiones progresistas descansan en la comodidad de las élites intelectuales de izquierda.

Si bien los distintos espacios de la Universidad de Chile parecen ser seguros para la disidencia, basta con mirar fuera de los muros de la Institución para ver que la realidad es muy distinta. No hemos logrado llegar a nuestras familias, que en muchos casos, siguen viendo como una decepción que su niñita o niñito les salga fleto/a. Ni hablar de los establecimientos educacionales, nuestras poblaciones o lugares de trabajo ajenos a nuestro entorno.

La respuesta a la violencia heteropatriarcal debe ser la organización y la unión entre oprimidos y oprimidas. No volveremos a dejar nuestras demandas en manos del liberalismo de organizaciones como Iguales o el Movilh, que responden a clases privilegiadas, no incomodan al poder y que de feministas poco y nada tienen. Vamos a responder cada vez que nos pasen a llevar y nos levantaremos con rabia cada vez que toquen a uno/as de los/as nuestros/as.

Como nuevo director de la Revista Bello Público y primer hombre homosexual que asume esta responsabilidad, velaré y aprovecharé esta plataforma para problematizar y combatir los discursos de odio que golpean a nuestros compañeros y compañeras, ya que como dice una gran amiga, “mujeres y colas, siempre juntas, nunca solas”. 

Christopher Jerez Pinto
Director Revista Bello Público

Acerca del Autor

Bello Público

Más artículos de este autor.

Comparte lo que lees

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • Oh... que veo harto con los ojos abiertos Leer más
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10

Instagram @bellopublico