En nuestro cotidiano hay un montón de cosas que nos oprimen y nos limitan porque así es habitar el neoliberalismo. Estamos muy acostumbrados a no poder hablar de lo que sentimos y por eso, para esta RBP Interviú dejamos que la cosa fluya y conversamos con Dadalú (36) quien traía su arpillera gigante bordada por ella misma que hace alusión a la menstruación, uno de los tantos temas que esta artista chilena lleva trabajando durante el tiempo y que dan pistas de por qué es importante estar atentos a sus creaciones.

Por Valentina Camilla Araya

Fotografías por Marco Jiménez

 

En agosto pasado, Daniela Saldías, con su proyecto solista Dadalú, lanzó su último EP llamado “Tiempo Negro”, cinco canciones traducidas en 19 minutos de pura sinceridad sobre los días en los que levantarse de la cama es el mayor desafío.

 

Grabado por Sello Cazador, este EP tiene canciones que fueron hechas hace mucho tiempo pero que fueron re-grabadas para esta ocasión. A pesar de eso, escuchamos a la Dadalú del pasado cantando en el presente a todas esas sensaciones que llegan cuando dan ganas de resetear la vida y volver a empezar.

 

-¿Cuándo compusiste los temas de “Tiempo Negro”?

 

-Este EP es muy antiguo, las canciones las hice entre el 2012 y el 2014 y lo quería sacar un poco después del disco “Periodo” pero tuve problemas porque tocaba con mi ex y terminé una relación súper tormentosa. Justo antes de terminar tenía la idea de grabarlo, estaba en conversaciones con unos tipos y todo se fue a la mierda (ríe). Igual fue para mejor porque hoy las personas con las que iba a grabar están denunciadas por acoso.

 

-¿Por eso tiene ese nombre?

 

-Sí y también porque son temas antiguos, a mí me gustan, pero ya no me siento en esos temas. De hecho, “Tiempo Negro” la canción instrumental, fue uno de mis exámenes cuando estudiaba música y me saqué un 4.0 (ríe).

 

-Está muy bacán el EP, ¿cómo ha sido volver a tocar los temas de ese tiempo negro?

 

-He tocado mayormente el sencillo, “Escapista”, los otros temas no los he tocado mucho, siempre me gustó ese tema en especial, ha sido bacán, lo disfruto e igual en algún momento me gustaría poder tocar el EP en vivo. Tengo una contradicción ahí porque también son temas tan antiguos y yo he hecho tantas cosas después...

 

-¿Qué piensas de la música chilena actual?

 

-Hay mucha oferta, pero la demanda es el mismo número de personas. Esa es un poco la diferencia con Francia, por ejemplo; allá hay giras, itinerancias de personas, entonces en algunos lugares vas a ser la única tocata. Acá son importantes las clases sociales en la música porque si tienes mucha plata puedes invertir y te das cuenta de que es una cosa de negocio. Es verdad que en la radio tienes que pagar para que te pongan e incluso, más asolapado que eso: Tienes que invitar a los productores a comer… A todos nos gustaría que hubiese una cosa más pareja de difusión y no pasa eso.

 

-Buscando en Internet, una de las sugerencias que me hacía Google era “Dadalú - Edad". Me pregunté por qué alguien quisiera saber eso en particular cuando puedes buscar muchas cosas respecto a las personas. La Internet es un tema recurrente en tu música, ¿qué piensas ahora de Internet?

 

-Lo encuentro bueno y, por otro lado, vende un poco en la falsedad. Hay gente que solo es famosa por estar en Internet. El lado malo es que en Internet todos tenemos que ser jóvenes, todos tenemos que ser lindos, todos tenemos que ser estilosos, nadie puede estar deprimido, a todos nos tiene que ir la raja, poner la mejor foto, la mejor vida y además hay cosas que no se hablan por eso mismo, porque hay que vender la fantasía…

 

Creaciones mágicas

 

En julio de este año Dadalú comenzó el desafío de hacer una canción al día. Para trabajar los temas ordenaba su tiempo y comenzaba a planear según lo que podía concretar. Los tips: Seguir con la primera idea hasta el final (aunque no te guste) y no tardar más de tres horas. Sobre eso, comenta: “Ha sido interesante darse cuenta de cómo uno inventa, siento que inventar es una magia, un polvo que uno pone y sale una cuestión. No hay mucho, no hay nada concreto, es solo una magia en las canciones”.

 

A principio de este año Dadalú quedó seleccionada junto a otros 7 músicos entre más de 800 personas de todo el mundo para ser parte del Gonzervatory, una residencia de 8 días en París guiada por el músico canadiense Chilly Gonzáles, autodenominado “The Worst MC”.

 

-¿Qué fue lo más significativo que te dejó esa experiencia?

 

-Creer en la primera idea, creer en lo que haces. En el fondo, era un taller de ocho días basado en creer en la primera idea. Eso es un poco también el ejercicio de hacer una canción al día, creer en tu primera inspiración y después ver... En el fondo es también una manera de estudiar, de practicar, porque aquí no se pueden hacer giras, no puedes tocar 20 días seguidos, no puedes tocar tanto, entonces es una forma de estar en contacto con la vida creativa.

 

-¿En qué cosas estás trabajando ahora?

 

-Antes de grabar el EP “Tiempo Negro”, grabé y produje un single pero es más electrónico-rap. Los temas son del año pasado, pero me gustaría sacarlo pronto. Este año he hecho más de 50 canciones, por eso quiero sacar un disco largo, dos discos, no sé, tengo caleta de material. He estado en eso, componiendo, componiendo y componiendo…

 

-¿Y pronto que piensas sacar?

 

-En marzo quiero sacar un EP que grabé que tiene dos canciones, una de ellas se llama “Objeto de deseo”, la canción parte con esa reflexión... “¿Por qué tengo que ser tu objeto de deseo si yo la verdad sólo quiero hacer música?” Si empiezas a hacer música parten las críticas a tu cuerpo, porque hay una normalización de que la mujer que hace música tiene que venderse como objeto de masturbación, ¿qué pasa si no me siento cómoda con eso? La otra canción se llama "Normal Anormal" y dice: "¿Tú crees que es normal que a nosotras nos matan más, que a nosotras nos abusan más?" Siento que hay harta gente que dice: ¿Por qué le dicen femicidio si son homicidios? Oye... ¿Pero no ves que hay un patrón repetitivo?

 

-Por otro lado, siento que la música que estamos consumiendo en masa en Chile y que es chilena no explica lo que nos está pasando como país.

 

-¿Cómo el trap dices tú?

 

-Sí. Siento que no va a explicar lo que está pasando y siento que tampoco es una huella que nos permita en el futuro poder mirar hacia atrás y dimensionarlo en su contexto.

 

-El trap para mí es la música del capitalismo. En las canciones como que te obligan a ser sexy, a pesar de que vivimos en el sistema más anti-sexy del mundo: todos sin plata, endeudados, estresados, un presidente idiota... ¿Dónde está lo sexy en no tener tiempo para descansar?

 

-Y el imaginario... siento que el imaginario sobre lo femenino hay que destruirlo y hacer uno nuevo por nosotras mismas.

 

-Sí, todas esas chicas que venden su parada sexy a mí me parecen muy similar al imaginario sexy de los hombres. Servil al patriarcado. Esto lo digo sin denostar, bacán que las mujeres hagan música y hagan trap pero, yo ya tengo mis años e igual yo soy de alma punk y de vivir una vida donde yo no nací siendo la linda... No todas son las lindas del grupo que todos se quieren agarrar y eso nos da otra voz ¿y dónde están nuestras voces?

 

Del discurso a la práctica

 

-Revisé la entrevista que te hice en mayo de 2016, ahí te pregunté por qué creías que las mujeres no iban tanto a las tocatas, ¿qué piensas ahora de eso?...

 

-Hace dos años no estaba este auge feminista. Ya llevan un tiempo los eventos separatistas y creo que eso ha motivado que las mujeres vayan más a tocatas, se están hablando otras cosas. En estos dos años han pasado funas grandes a músicos, entonces, igual yo creo que eso de cierta manera ha empoderado a las mujeres, es una “pseudo-protección”: Me hacen algo e igual puedo decirlo y la gente me va a creer o harta gente me va a apoyar. Yo no he visto un caso de funa en donde la mayoría de la gente diga "no le creo". Eso ha dado seguridad.

 

-Siento que ahora se abrieron los espacios para que una elija qué quiere escuchar o a dónde quieres ir a escuchar música. Ayer fui a una tocata en donde tocaba Como Asesinar a Felipes y la Brígida Orquesta... e igual me hacía ruido ver que eran puros hombres tocando.

 

-Nunca he enganchado con la música de ellos por eso mismo, porque encuentro que es demasiado... Lo encuentro bacán, pero hay algo no me interesa que es solo la narración de hombres. Llevamos millones de años en eso, tocan súper bien ¿pero es necesario eso tan testosterónico? No es que una diga que es malo, pero ¿más de lo mismo?, lo hemos visto siempre. Siento que eso me pasa con el rap más convencional, siento que también hay una cosa de decir “ya, somos todos hombres, pero hablemos de algo que no hablen los hombres”. Siento que no rompen nada.

 

-Llevo un tiempo intentando leer sólo a mujeres, lo que más pueda, incluso para los trabajos de la universidad. Me cuesta leer a hombres porque siento que en muchos textos y contextos se nos relata como objetos…

 

-La narración y todo lo que vamos registrando y comunicando va moldeando la sociedad. Ya no tolero otra película donde un hombre viole a una mujer y la mate. Cuando veo películas y empieza una escena así pienso ¿vamos a seguir con la misma narrativa? ¿ustedes no creen que esa narrativa está moldeando la realidad?

 

Acerca del Autor

Bello Público

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