Sebastián Piñera ha estado en boga por la forma en que se refiere a temas como educación, gratuidad, lucro, entre otros, por lo que han pasado desapercibidas sus intenciones en materia medioambiental. Algunas campañas de gobierno y otras irregularidades nos hacen especular sobre qué quiere hacer Piñera con el medioambiente. Esta es la Mota Verde.

Por Catalina Solís y Javier Æøå

Fotografías por Francisco Flores Seguel | Agencia Uno

Dentro de su programa de gobierno 2018-2021, Sebastián Piñera propuso implementar un Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, y desde allí aumentar la cantidad y calidad de los diversos parques nacionales, reservas y monumentos naturales en Chile; también menciona reforestar las regiones que fueron afectadas por los incendios del año 2017. Así mismo, integra el cambio climático dentro de las políticas de inversión, infraestructura e investigación.

Pero se olvida que el proyecto del Servicio de Biodiversidad fue aprobado en octubre del año pasado, siendo la actual administración responsable de implementarlo. También es importante recordar que Michelle Bachelet ratificó el Acuerdo de París en 2015, con el cual Chile se compromete a ciertas medidas que Piñera declara como propias: reforestar 100 hectáreas anuales, impulsar una matriz energética enfocada en fuentes renovables y planes de descontaminación atmosférica y como París es un acuerdo internacional, los gobiernos de turno no pueden desentenderse. En cetáceo: Piñera está proponiendo medidas que, de todas formas, es su deber implementar.

En otra arista, es preocupante el tono con que se refiere al agua. Desde 2015 que se ha debatido reformar el actual Código de Aguas (que data de la dictadura), ya que el uso productivo está por sobre el consumo humano. Piñera quiere crear más embalses, duplicar el número de hectáreas regadas e impulsar el desarrollo rural. La pregunta es: ¿con qué agua? Los camiones aljibe son cada vez más habituales en lugares como Petorca donde no existe agua para el consumo domiciliario. La agricultura y usos irregulares han agotado los cauces. Historias similares se replicarán en ríos desde Arica hasta el Maule. Mientras Beatriz Sánchez y Carolina Goic proponían que el consumo humano fuese de uso prioritario y que la legislación lo explicitara, Piñera apunta a continuar el mismo modelo económico y extractivo que está deshidratando al país.

 

¿Pasearse la normativa?

El Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) es el método de resistencia legal para revisar proyectos altamente dañinos que de otra forma habrían pasado bajo el radar, sin embargo, el 98% de los proyectos que ingresan al SEIA son aprobados. Por esto fue noticia cuando en agosto de 2017 se rechazó el proyecto minero Dominga en La Higuera, Región de Coquimbo. Entre los argumentos de la decisión está la insuficiencia de información en los estudios previos sobre el lugar y sobre cómo Dominga se haría cargo de sus impactos.

Parecía que esto tendría un final feliz, pero en abril de este año el caso Dominga se reabrió y se revisará nuevamente gracias a la voluntad política del ejecutivo. El mismo que fue rechazado debido a lo difuso de su información ambiental, y que hoy tiene el favor del presidente ya que uno de los principales inversionistas de Dominga es su amigo personal, Carlos Delano.

Al respecto, la Ingeniera en Recursos Naturales, Nicole Arcaya, reflexiona: “Devolvieron a Dominga a un punto donde no se pueden agregar más antecedentes ni se pueden hacer más informes porque ese informe ya está viciado, ya está malo, ya viene de otro proceso”. Lo que revisará Coquimbo será un informe resumido que recomienda construir la Mina, a pesar de lo que el propio Estado dijo el año pasado.

 

La persona a la cabeza

Marcela Cubillos, actual ministra del Medio Ambiente, fue diputada la década pasada y desde el 2008 participó en la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Congreso. Solamente asistió a un tercio de las sesiones y de las nueve votaciones generales Cubillos estuvo en dos y votó en una. Cuando no participó, se trató la creación del actual Ministerio, el Servicio de Evaluación Ambiental y la Superintendencia de Medioambiente, cuerpos legislativos responsables de analizar, autorizar y fiscalizar la ejecución de todos los proyectos que tengan algún impacto ambiental.

Incluso el director de Greenpeace Chile, Matías Asún, en conversación con radio Cooperativa, mostró preocupación por el poco involucramiento y conocimiento en materia ambiental de Cubillos. Además, la ministra se ha declarado a favor de que la legislación cumpla “con lo justo” y no entorpezca el desarrollo e inversión empresariales.

El gobierno de Piñera le trae a Chile bastantes desafíos y oposiciones, y el medioambiente es otro de los frentes donde estaremos atentos. Al igual que la educación, el medioambiente en Chile no se vende, se defiende.

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