Los planos de la infame Estrella de la Muerte fueron robados y la Princesa Leia intenta llevarlos a la Base Rebelde. En el proceso es capturada por el Imperio Galáctico y es misión de nuestros héroes rescatarla. Al llegar, ella los manda a freír huevos, les quita las armas, se arremanga el vestido y los salva. “¿Llegaron en ESA cosa? Uf, son más valientes de lo que pensé” les dice al ver la chatarra que está en el hangar. Así nació la leyenda de la Princesa Leia. La leyenda de Carrie Fisher.

Por Michelle Martínez y Javier Æøå

Las luces se apagan en los cines de 1977 y en la pantalla se lee: “Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana...”. Lo que siguió fue el fenómeno más grande en la historia de la ciencia ficción: Star Wars. Mientras creaba esta galaxia, George Lucas estaba fascinado con el cine de Akira Kurosawa y su forma de representar a las heroínas. Lucas necesitaba trasmitir belleza y delicadeza en su creación, sin embargo, también deseaba darle un temple aguerrido clásico de personaje japonés. En esa lógica, nace el personaje de Leia.

A la audición llegaron varias actrices pero fue su desborde de personalidad el que dejó a Carrie Fisher con el papel. Leia es inteligente, irónica y rebelde, un espíritu indomable que Fisher logró llevar a la gran pantalla porque eran cualidades intrínsecas en ella y que resultaron sorprendentes para la época. La única vez que alguien osó tratar a Leia como un sex symbol, tomó las cadenas que la oprimían y ahorcó a la babosa gigante que la objetivó (literalmente) y cuando alguien en Hollywood acosó a Carrie, le mandó una lengua de vaca en el correo.  

La escuchamos decir una vez: “Pienso que yo soy la Princesa Leia, y Leia es Carrie. Es como un striptease de una sola cara”. Carrie Fisher fue una rebelde en muchos aspectos, incluyendo sus relaciones personales. Todos los hombres que pasaron por su vida dejaron recuerdos amargos. Vivió dos divorcios y una fugaz relación de la que nació su única hija, Billie.

Fisher cargó una fuerte depresión acompañada de una adicción a las drogas, razones por las que le diagnosticaron trastorno bipolar. Sin embargo, su ímpetu la llevó a enfrentar esta época oscura con su particular humor. La valentía y la ironía fueron sus armas para enfrentar las amenazas de su Imperio Galáctico que intentó subsumirla durante toda la vida. La honestidad fue su forma de ganarse el corazón de toda una galaxia, con un “hola, soy Carrie Fisher y soy alcohólica” se presentó más de una vez en galas hollywoodenses. 

Leia no pasó desapercibida en las mujeres venideras que se hicieron parte del fenómeno de Star Wars. Reba Bandyopadhyay (45) comenta la primera vez que vio la saga en enero del ‘78, y le fascinó ver a Leia “parándose derecha frente a Darth Vader, el mismo que hacía temblar a hombres armados. Sin miedo, inteligente, feroz y siempre femenina. La única princesa que yo quise ser”. Esa misma motivación llevó a Reba a convertirse en astrónoma y estudiar las estrellas de una galaxia un poco más cercana.

“A mí nunca me sorprendió la actitud de Leia. Mi familia está llena de mujeres como ella, mujeres que nunca les ha importado valerse por sí mismas. Mi abuela, mi mamá, siempre se las han rascado solas por todo lo que les tocó vivir. Nunca fue algo que me sorprendiera mucho, porque en cierto sentido yo vengo de una Leia”, señala Fernanda (31), cuya vida ha estado marcada por el legado de Star Wars desde muy pequeña. Fanática de la saga y sus universos expandidos, su mochila de la Alianza Rebelde, su jockey de Boba Fett y su tatuaje de Sabine lo prueban. 

Verónica (31) por su parte, es fanática de Star Wars desde los 10 años, cuando un tío la invitó a ver la saga. Hoy, hace un paralelo entre la actriz y el personaje: “La importancia de Leia está dada por Carrie Fisher. Se trata de una mujer con problemas, hermosa como ninguna pero con atados. Creo que ella abrió caminos más como Carrie que como Leia. Obviamente lo hizo gracias a conseguir ese papel, pero creo que la importancia a largo plazo no va a ser Leia sino Carrie haciendo de Carrie. Una mujer fuerte, con problemas como todas, pero dispuesta a dar la pelea, como todas también”

Hace casi un año, Carrie y la Fuerza se hicieron una sola. Jedis, Siths, mandalorianos y rebeldes estuvimos de luto. Perdimos a una rebelde implacable que no tuvo miedo de enfrentar el Lado Oscuro a su propia manera. En la celebración de los 40 años de Star Wars, IGN les preguntó a varias mujeres qué significó Fisher para ellas. Muchas con vestidos blancos y ese famoso peinado señalaron las mismas dos palabras: esperanza y fuerza. Las dos cualidades que se nos vienen a la mente al pensar en Leia y en Carrie, cualidades que todas podemos encarnar. Gracias Carrie, y que la Fuerza te acompañe.

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