Mediante el levantamiento de jardines infantiles y salas cuna en cuatro de nuestros campus, se cubriría la importante necesidad de asegurar la educación de las hijas e hijos de la comunidad de la Universidad de Chile. Pero nada está dicho sobre las prácticas que operará la JUNJI en estos espacios. Desde el estudiantado se levanta una propuesta: El Proyecto Educativo Comunitario (PECOM).

Por Catalina Acevedo
Fotografía por Marco Jiménez

Corría el año 2015 y Michelle Bachelet incluía en la lista de metas presidenciales para su segundo periodo el plan “Más Salas Cuna y Jardines para Chile”, como parte de la Reforma Educacional que fortalecería la educación pública desde los primeros años de vida. El objetivo principal era aumentar en 124 mil cupos la cobertura para niñas y niños entre cero y cuatro años en la red de salas cuna y jardines infantiles públicos, para el periodo 2014-2018.

En la búsqueda de espacios donde construir los nuevos recintos educativos, la Universidad de Chile parecía una opción perfecta. Fue entonces cuando, el año pasado, se firmó el convenio JUNJI - U Chile para iniciar obras de construcción en cuatro campus: Beauchef, Antumapu, Campus Norte y Campus Juan Gómez Millas.

La iniciativa fue exitosamente avalada por organizaciones como MAPAU (Madres y Padres de la Universidad), que se vería implicada en primera persona con la construcción de los jardines, puesto que beneficiarán a hijos e hijas de alumnos, funcionarios y académicos de la Universidad, además de apoderados de sectores aledaños a los establecimientos.

Tanto MAPAU como la Oficina de Igualdad de Oportunidades de Género y los delegados de bienestar de la FECh realizaron el mismo balance: en la comunidad universitaria existe una gran necesidad de apoyo a las madres y padres que la integran, por lo que el convenio con la JUNJI es esencial para resolverlo.

Pero existe una arista en que dichas organizaciones no se han enfocado y por la cual alumnas de párvulo de la Chile, apoyadas por personas de Pedagogía Básica, Psicología y Antropología principalmente, han estado trabajando hace más de un año.

Lo que no les parece a las compañeras de Párvulo es que la JUNJI se haga cargo de los preescolares. Y es que en reiteradas ocasiones aparecen en la prensa noticias sobre la violencia en los jardines, videos de maltrato infantil por parte de las educadoras y/o casos de discriminación. Situaciones que las compañeras han podido comprobar durante sus prácticas profesionales.

Junto a la noticia de que el Campus Juan Gómez Millas tendría su propio jardín, las futuras educadoras pertenecientes al mismo espacio se enteraron de que no fueron integradas en la gestión de los nuevos recintos y, al parecer, tampoco podrían hacer sus prácticas ahí.

Lo que más les preocupa es que el convenio no asegura nada sobre la parte pedagógica y sólo da cuenta del jardín físico: la universidad pone el terreno y la necesidad de las madres y los padres que la componen, pero la JUNJI es el ente único que se hará cargo. Dejando así, fuera de este proceso a las y los futuros profesionales que se instruyen a metros de distancia para el mismo ejercicio, sin ninguna justificación.

De las ganas de aportar y del compromiso con la educación pública, se crea el Proyecto Educativo Comunitario (PECOM) como un plan interdisciplinario que busca encauzar el jardín infantil del Campus JGM con ciertas bases, pero también, a largo plazo consolidar un programa de enseñanza que se aplique a la escuela inicial.

Las y los estudiantes que forman parte del proyecto se han capacitado a través de cátedras dictadas por organizaciones ya establecidas que han experimentado métodos de educación popular, tales como la Escuela Pública Comunitaria de Franklin, la Escuela La Bandera o el Movimiento Popular La Dignidad de Argentina, entre otras, de las cuales extrajeron ciertos principios fundamentales.

Dentro de las prácticas pedagógicas que se quieren erradicar a través del PECOM están la violencia física, psicológica y simbólica en el trato infante-educador, las rutinas rígidas y la escolarización temprana. Los niños deben ser tratados como sujetos políticos y de derechos. Por lo mismo, la idea es tratar temas como las brechas de género, fomentar el contacto con la naturaleza, trabajar con pedagogías inclusivas y de la diversidad, profundizar en la relación con la cultura y el contexto en que se encuentran inmersos.

El inicio de las obras de construcción del Jardín en JGM está programado para fines de este 2017. La comisión a cargo del PECOM espera entrar en diálogo con los miembros de la JUNJI que se harán cargo del jardín y recién allí, se verá qué cosas tranzar con las autoridades que llegarán.

La creación de una propuesta educativa que surja de la comunidad, parece ser una solución ante el conflicto por recuperar en parte la educación pública, pero al mismo tiempo los compañeros que hoy trabajan en el PECOM se preguntan: ¿es posible desde dentro del sistema estatal generar cambios y aplicar nuestros principios o debemos ingeniarnos en pensar otras alternativas que si nos dejen llevar a cabo nuestras ideas, aunque sea mediante métodos educativos no formales?

Las y los compañeros de PECOM hacen la invitación a que personas de otras facultades y carreras ayuden a responder estas preguntas y participen del proyecto. Si quieres saber más, ingresa a su página de Facebook: PECOM JGM.

PUBLICADO EN RBP #83 SEPTIEMBRE - OCTUBRE

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